La Habana, 22 de mayo de 2026.
La
Unión Nacional de Juristas de Cuba, apoya
firmemente la Declaración del Gobierno revolucionario que condena “en los términos más
enérgicos la canalla acusación del Departamento de Justicia de los EEUU contra el general de Ejército Raúl
Castro Ruz, líder de la Revolución cubana”.
Esta falaz
acusación, sustentada en el derribo de dos avionetas de la organización
terrorista “Hermanos al rescate”, el 24 de febrero de 1996, en el espacio aéreo
cubano, es absolutamente fraudulenta e ilegítima. Pretende tergiversar y
manipular hechos históricos probados, que tienen como antecedentes más de 25
violaciones graves del espacio aéreo cubano ejecutadas por
ellos entre 1994 y 1996, que están ampliamente
documentadas y fueron denunciadas formalmente por el MINREX y las autoridades
de la aviación de Cuba ante el Departamento de Estado y la Administración
Federal de la Aviación Civil de EEUU y ante la Organización de la Aviación
Civil Internacional.
El
Derecho Internacional establece con total claridad en la Convención de Chicago
de 1944 sobre la aviación civil internacional, la soberanía exclusiva y
absoluta de los Estados parte sobre la zona aérea que abarca su territorio y
que está constituida por su extensión terrestre y las aguas territoriales
adyacentes a ella, doce millas náuticas a partir de las líneas de base, en este
caso, de la isla de la República de Cuba. Además, este Tratado establece que
los Estados deben evitar el uso de la aviación civil internacional para fines
incompatibles con la seguridad y la paz internacional. Por lo tanto, con las
acciones que esta organización terrorista estaba desarrollando se pierde la condición de civil de esta aeronave y el Estado
cubano estaba legitimado por el Derecho Internacional para defender su espacio
aéreo soberano.
A esto
se suma la complicidad evidente y la responsabilidad del gobierno de los EEUU frente
a este hecho ilícito internacional, que no detuvo estas acciones de las que
tenía pleno conocimiento, de las que ya estaba alertado por el gobierno cubano
en múltiples oportunidades; a lo que se suma que
el 15 de enero de 1996, hizo una comunicación pública y oficial con la
advertencia de que cualquier aeronave que sobrevolara el espacio aéreo sin ser
autorizada sería interceptada y en caso necesario, neutralizada. Al día
siguiente, el 16 de enero, se envió la Nota verbal 45 al gobierno de los EEUU
reiterando este anuncio público. Recientes documentos desclasificados por los
propios Estados Unidos, dan cuenta del conocimiento que el Departamento de
Estado tenía de toda la situación.
La
imputación fraudulenta y cínica hacia nuestro General de Ejército Raúl Castro
Ruz y otros militares, carece de toda legitimidad y en contrario al Derecho Internacional
que tiene una base sólida en la igualdad soberana de los Estados. Estados
Unidos no puede ejercer su jurisdicción en un asunto que ocurrió fuera de su Estado
y contra los nacionales cubanos. Este es un Derecho soberano, exclusivo y
absoluto que le asiste al Estado cubano en su función de defender a la
población cubana ante la violación de su espacio aéreo. En los últimos tiempos
EEUU viola flagrantemente este principio y se atribuye una especie de
jurisdicción universal que no tiene.
Es
evidente que este no es un tema legal. Es una acción política para aumentar las
presiones y sanciones que asfixian cada vez más al pueblo cubano. Es parte de
la retórica cínica que se quiere instalar en la ciudadanía estadounidense para escalar
hacia una agresión militar contra nuestra Patria.
Las juristas y los juristas cubanos, defendemos la paz y rechazamos
la guerra. Como parte del pueblo que somos, estamos decididos a ejercer nuestro
derecho a la legítima defensa ante cualquier agresión y a defender a nuestra Patria
libre, independiente y soberana al costo que sea necesario hasta alcanzar la
victoria.
Respaldamos con fuerza y convicción a nuestro General de
Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana, símbolo y ejemplo vivo
de toda una generación artífice de este Proyecto social humanista de los
humildes, por los humildes y para los humildes, al que no renunciaremos jamás.
Llamamos una
vez más a la solidaridad de todas las personas de bien del mundo, a los
juristas del mundo, especialmente a los del pueblo estadounidense para poner
fin a esta política fascista y genocida contra el pueblo cubano.
¡Hasta la victoria siempre!
