Hogar Chung Wah, la casa de nuestros adultos mayores (+ Fotos)

Marta Elena Marene Cancio, en silla de ruedas, junto a trabajadores de la entidad asistencial sanmiguelinos. Foto: de la autora.

Por: Cáliz Moré Leal

En el municipio San Miguel del Padrón, al sureste de La Habana, se levanta el Hogar del Adulto Mayor Chung Wah, la institución más grade de su tipo en la capital. 

Allí conviven más de 95 ancianas y ancianos que, entre recuerdos, afectos y rutinas, han encontrado un espacio donde sentirse acompañados. 

Entre ellos Elia Boza, quien con 78 años de edad, llegó al centro tras una decisión difícil. "Tenía dos hijos, uno falleció y me quedé con mi hija. Ella trabaja y yo pasaba mucho tiempo sola. Le pedí que me buscara un asilo y, cuando lo consiguió, vine seguida. Aquí me siento feliz, me siento muy bien, estoy contentísima aquí".

Alejandro Aberguelis, con más de dos años en la entidad, comparte una experiencia distinta: "A pesar de que mi familia no me ha venido a ver, estoy tranquilo. Me siento bien con mis compañeras y compañeros".

El octogenario Félix Domínguez, con siete años en el hogar, asegura que ha encontrado una nueva familia. "Me ayudan mucho. Nos mantienen limpia la ropa y aunque sufrimos las mismas carencias impuestas a todo el pueblo de Cuba, aquí desayunamos, almorzamos y comemos cada día".

La cocina es un punto neurálgico, también en el Chung Wah, Irina Wilson, responsable del área, explica que trabaja con un dietista para garantizar las calorías y el gramaje adecuado. 

Irina Wilson, responsable del área de la cocina. Foto: de la autora.

"El arroz escasea, pero hoy servimos huevo hervido, espaguetis, ensalada de zanahoria y tomate y frijoles negros". Reynaldo Orozco, de 80 años, confirma: "No es exquisito, pero siempre aparece algo. Aquí contamos con desayuno, merienda, almuerzo, otra merienda, comida y merienda por la noche". 

Más allá de la alimentación, el hogar ofrece actividades recreativas y terapéuticas. Elia menciona los bailes y ejercicios terapéuticos.

La memoria colectiva igualmente se mantiene viva. Los residentes disfrutan al escuchar relatos de la historia local, como la estancia de Benny Moré en el reparto La Cumbre, donde vivió sus últimos años. 

Mientras que los talleres de apreciación literaria Hoy como ayer permiten conocer o recordar a personalidades prominentes de la nación caribeña.  

La vida en el hogar se construye entre la compañía de los residentes y el apoyo del personal. La cincuentenaria Marta Elena Marene Cancio destaca el cariño recibido. "Por mi incapacidad decidí buscar un asilo para no ser un estorbo a mi sobrino. Aquí he encontrado lo que hacía años no tenía: el amor que me faltaba, el apoyo por parte de los asistentes, enfermeras y  el personal de limpieza. 

"No tengo nada malo que decir, la situación está crítica en todo el país y aquí he encontrado a mis 58 años lo que me hacía falta, cariño, respeto y amor.

"Antes no podía mover este pie y ahora estoy recuperándome. Cuando vuelva, le diré; ya estoy caminando".

Vista del Hogar del Adulto Mayor Chung Wah. Foto: de la autora.

Cada viernes llegan al centro representantes de la Iglesia Metodista Príncipe de Paz, cuya pastora Loraine Navarro refiere: "Nosotros transmitimos el mejoramiento espiritual; oramos por la salud, la estabilidad de los ancianos para que alcancen o mantengan la paz que ellos requieren. 

"Contribuye a ello la ayuda en materia alimenticia, pero también en festejar, por ejemplo, los onomásticos y siempre que se da la oportunidad hacemos cumpleaños colectivos. 

"Al no tener a sus familiares, en forma de un abrazo de amor, le transmitimos el afecto que ellos necesitan.

"Aquí, por ejemplo, en el cubículo de las mujeres, hay organización, limpieza, las ancianas son atendidas por las auxiliares, lo que habla positivamente de este lugar".

Para la máster Mislaydis Aguilar Espinoza, directora de la institución por más de cinco años, el hogar es más que un centro. "Algunos me dicen que exijo que no se entre en camiseta, mientras los ancianos sí la usan. Yo les respondo: ellos están en su casa. Porque el Chung Wah es, ante todo, la casa de nuestros adultos mayores". 

Mislaydis Aguilar Espinoza, directora del Hogar del Adulto Mayor Chung Wah. Foto: de la autora.

Abuelos acaparando al niño de una trabajadora. Foto: de la autora.

Miembros de la iglesia repartiendo caldosa. Foto: de la autora.

De pie, Elia Boza tomando caldosa. Foto: de la autora.

YER 

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