La inmunología cubana ha marcado hitos

Laboratorio de Microbiología del Centro de Inmunología y Biopreparados
de Holguín (CIBHO), durante la producción de Trofin Vital, producto cubano
dietético y nutricional de origen natural. Foto: Juan Pablo Carreras/ACN.
Autora: Ania González Rodríguez

“Cuba es uno de los países de mayor desarrollo inmunológico del mundo”, al decir de José Aguilar Olano, ex presidente de la Asociación Latinoamericana de esta ciencia biológica.


Satisface decir que, en el caso de la Isla, la inmunología ha marcado hitos con su arsenal terapéutico y que este se materializa con la obtención de vacunas, interferones y otros productos derivados del sistema inmune.

Además, la nación caribeña cuenta con el desarrollo de métodos diagnósticos para las enfermedades infecciosas y las no transmisibles, los cuales han tenido su expresión en la industria biotecnológica nacional, la introducción y extensión de tales biofármacos en el sistema sanitario cubano y de otras naciones.


Vale la pena puntualizar, asimismo, en uno de los grandes y esperanzadores impactos de dicha industria, basado en la investigación de novedosas vacunas terapéuticas y anticuerpos monoclonales, que alientan la prometedora perspectiva de convertir al cáncer en un padecimiento crónico controlable en el país.

No hay que olvidar que, en el campo de la inmunología, la mayor de las Antillas tiene una historia que enorgullece a sus habitantes, donde se pueden citar los experimentos de Carlos Juan Finlay Barrés, para estudiar la inmunidad frente a la fiebre amarilla; los primeros de su tipo en el mundo.

Otro hecho relevante fue la extensión de la vacunación antivariólica, por obra del doctor Tomás Romay Chacón, un acontecimiento insoslayable si se va a la génesis de la medicina social que caracteriza al sistema cubano de salud.

También se deben hacer honores al pediatra santiaguero Antonio María Béguez César, quien reportó el primer caso de un nuevo tipo de inmunodeficiencia primaria, conocido como síndrome de Béguez-Chediak-Higashi.

Actualmente, trasciende que la Sociedad Cubana de Inmunología es una de las más activas y de mayor membresía a nivel nacional.

En el campo de las alergias, los servicios de Alergología existentes en cada una de las provincias del país se han visto complementados por el desarrollo de inmunoterapias específicas, con un notable impacto en la calidad de vida de niños y adultos.


Este 29 de abril, Día Mundial de la Inmunología, es una fecha para rendir honores tanto a aquellos pioneros de la ciencia cubana, como a los actuales médicos, especialistas, técnicos, investigadores, estudiosos, trabajadores de los vacunatorios en la Atención Primaria de Salud, de los institutos de investigación, hospitales o centros de los polos científicos creados por la Revolución.

Ellos, iluminados, siguen el camino que Fidel Castro señaló el primero de enero de 1959, cuando comenzó a hacer realidad la promesa de salud para todos y el derecho a la vida, hasta convertir a la Isla en un bastión de la ciencia y la dignidad, donde las dificultades que nos impone el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la patria, más bien sirven de acicate para luchar y crecer. Los cubanos somos inmunes a las amenazas imperialistas.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente