Optimizan sistema de autorización de pasajes ferroviarios ante retos actuales

Por: María Karla Fernández Mustelier

La reciente reconfiguración del sistema de venta y autorización de boletos para trenes nacionales, implementada desde el pasado 17 de junio, ha generado lógicos cuestionamientos entre la población, pero también revela la voluntad del Ministerio del Transporte (MITRANS) de perfeccionar los mecanismos de gestión en medio de las severas limitaciones que impone la crisis energética y de recursos.

El nuevo procedimiento de autorización previa en los gobiernos municipales, evaluación de prioridades (enfermedades, fallecimientos, trámites migratorios) y posterior compra en agencias autorizadas busca, en esencia, racionalizar el acceso en un contexto de oferta reducida. Como explicó a este medio Yallel Aiyón Torres, inspector estatal de la Dirección General de Transporte, “quejas van a existir, porque esto es nuevo para nosotros, pero estamos seguros de que podemos asumirlo competentemente”.

Sin embargo, la praxis ha tropezado con dos problemas principales: la insuficiente capacitación de los funcionarios municipales, que ha derivado en la emisión de autorizaciones sin correspondencia con la disponibilidad real de plazas, y la eliminación de las listas de espera desde el 6 de febrero, lo que ha desarticulado la histórica gestión de demanda. A ello se suma la intermitencia eléctrica, que aunque hasta ahora ha sido contrarrestada con los grupos electrógenos de los ferrocarriles, exige una preparación extra.

La clave, insiste Aiyón Torres, está en la información. “Aquí estoy yo en la Coubre para resolver cualquier problema y ayudar a la población. A mí me da tremendo dolor que personas con necesidad de viajar se queden insatisfechas”. Su compromiso, junto al de todo el colectivo de Ferrocarriles de Cuba, es garantizar que ningún asiento quede ocioso por desconocimiento o descoordinación.

En tiempos de tantas carencias, cada plaza disponible es un acto de justicia social. Por eso, el llamado es a que la población conozca el protocolo: primero, acudir al representante municipal de transporte; luego, con la boleta en mano, dirigirse a La Coubre o a las sedes autorizadas (Tulipán, Diez de Octubre, Virgen del Camino, Arenal, o mediante Vía Azul). Solo así se rompe el círculo de la frustración y se evita que la necesidad sea moneda de cambio para la especulación.

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