Matías Pérez en el inmortal vuelo de la memoria

Con una exposición que recuerda al portugués más cubano de todos, el diseñador Jorge Martell, Premio Nacional del Libro 2018 y Premio Eduardo Muñoz Bach 2026, le rinde homenaje en el aniversario 170 de su desaparición. 

Más de 60 obras conforman la exposición que podrá ser vista hasta el 18 de agosto, en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí. Foto: Claudia Díaz Navarro. 

Por: Lissette Martín López 

Si hay un nombre que flota en el imaginario cubano con la misma liviandad de un globo aerostático, ese es Matías Pérez.

Por eso la exposición de Icaro a Matías Pérez, Crónica de una leyenda urbana, recientemente inaugurada en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (BNCJM) da la bienvenida a quien desee adentrarse en un viaje visual, donde la historia, la ficción y la fantasía se mezclan para celebrar el sueño de volar.

A 170 años de aquel 29 de junio de 1856, en que el globo aerostático Ville de París se elevó para siempre entre las nubes, el diseñador Jorge Martell —con una carrera que ya supera los 50 años y dos premios nacionales en el bolsillo— le dedica este homenaje que contó con la feliz  complicidad de la Embajada de Portugal en la nación caribeña.

El excelentísimo señor embajador de Portugal, José Pedro Machado Vieira (a la izquierda) junto al diseñador gráfico Jorge Martell. Foto: Claudia Díaz Navarro.

Son más de 60 piezas entre lavados, dibujos y litografías. Pero no espere el visitante una crónica lineal. Aquí, el artista convierte a Matías en un ser ubicuo, capaz de estar despidiéndose frente a un Capitolio que no existía en su época, y, al mismo tiempo, saludando a Gagarin, escuchando a Armstrong o pidiéndole bendición a San Antonio Gaudí —ese genio catalán recientemente santificado— mientras el globo se cruza con la nave de Arnaldo Tamayo. ¿Anacronismo? No, licencia narrativa de quien sabe que el mito no entiende de cronologías.

Y es que, como bien apunta el texto curaturial, la muestra nos invita a "hacer una metáfora de la realidad". Martell logra eso que pocos artistas consiguen: que el espectador se pregunte si está viendo historia o ensueño, y que al final dé lo mismo.

Un dato que vale la pena recordar: Matías Pérez no era un desconocido aventurero. Portugués de nacimiento, llegó a Cuba en la década de 1840 y se convirtió en un pionero de la aerostación en la isla. El episodio de su desaparición ha trascendido en el folclor cubano y generó tal impacto que su nombre se convirtió en sinónimo de misterio y dio paso a una frase del habla popular que lo eterniza: "Voló como Matías Pérez".

La exposición forma parte de una saga con dos puestas en escena visuales anteriores. La de ahora es el epílogo donde nuestro héroe sigue siendo un viajero omnipresente.

Un viaje visual donde la historia y la fantasía se mezclan. De eso se trata esta exposición que nos convida a hacer una metáfora de la realidad. Foto: Claudia Díaz Navarro. 

Estará abierta hasta el 18 de agosto, entre las 09:00 y las 14:00 (hora local), en la sede de la BNCJM (Independencia y 20 de Mayo, Plaza de la Revolución) y debe disfrutarse con la mente abierta cual recordatorio de que hay sueños que aunque parezcan perdidos, siguen flotando entre nosotros.

YER

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente