Por: Cáliz Moré
El fortalecimiento del estado de derecho y la convivencia pacÃfica exigen el enfrentamiento decidido a las ilegalidades e indisciplinas sociales.
Toda violación de la norma por acción u omisión, debilita los cimientos de la justicia y el orden público. Desde la pequeña indisciplina cotidiana, como el, cuidado de los espacios comunes hasta los actos hasta de corrupción o daño ambiental, cada infracción erosiona la confianza ciudadana en las instituciones.
Enfrentar estas conductas no implica solo la acción punitiva del estado, sino también la promoción de una cultura de legalidad, donde cada persona asuma su responsabilidad en la construcción de una sociedad más justa.
Quien tolera una indisciplina por pequeña que sea abre la puerta a males mayores, de ahà que el combate a las indisciplinas e ilegalidades es tarea colectiva.
De ello nos habla el mayor Sergio Suarez Noi, jefe de la PolicÃa Nacional Revolucionaria en el capitalino municipio de San Miguel del Padrón.
