Avanzan ensayos clínicos sobre nuevos candidatos vacunales antineumocócicos

Por: Lenay Barceló 

Avanza el Programa de desarrollo de vacunas antineumocócicas conjugadas, impulsado por el Instituto Finlay de Vacunas, perteneciente a BioCubaFarma; así trascendió este 11 de febrero en una nota difundida en la web oficial del mencionado Grupo Empresarial. 

De acuerdo con el texto se avanza en nuevos candidatos vacunales que tendrán notables impactos en la calidad de vida de la población.

Explica la publicación que la bacteria Streptococcus pneumoniae constituye la principal causa de enfermedades infecciosas bacterianas en la infancia temprana, especialmente en niños menores de cinco años.

A nivel global, a pesar de las altas coberturas de vacunación, millones de personas fallecen anualmente por neumonía y otras enfermedades asociadas a este patógeno. 

Llama la atención que existen más de cien serotipos diferentes de neumococos, de los cuales entre 23 y 25 son los más relevantes para causar enfermedad en el ser humano. Por ello, cualquier enfoque preventivo requiere vacunas de carácter multivalente.

A partir de esta realidad, el programa cubano ha desarrollado una vacuna de siete serotipos y un candidato de 11 serotipos —que suma cuatro a los siete anteriores—, dicho medicamento se encuentra actualmente en fase clínica.

Como parte de este proceso, explica la publicación que también se trabaja en un candidato de 16 serotipos, que adiciona otros cinco de relevancia epidemiológica. Éste último se encuentra en fase preclínica, es decir, en evaluación en modelos animales.

Entre las novedades de la investigación sobresale la decisión de llevar el candidato de 11 serotipos directamente a las fases 2-3 de ensayo clínico, sin necesidad de transitar por la fase uno. 

Esta determinación, aprobada por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cedmed), se sustenta en todo el aprendizaje acumulado durante la pandemia de COVID-19, la experiencia con la vacuna de siete serotipos —que comparte igual plataforma tecnológica—, y las sobradas condiciones de seguridad demostradas.

Apunta el texto de Biocubafarma que los ensayos clínicos se desarrollan íntegramente en la atención primaria de Salud, en escenarios de municipios y barrios de La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba. 

Esta modalidad, que constituye un reto organizativo de gran envergadura, es posible gracias a la capacidad del sistema político y sanitario cubano para articular todos los actores involucrados, incluso en la población de lactantes de dos meses de nacidos.

Destaca la publicación que los resultados precedentes resultan altamente alentadores. Entre 2017 y 2019 se condujo una campaña de vacunación en la provincia de Cienfuegos, con coberturas superiores al 90 % en niños de uno a cinco años. 

Antes de la intervención, las tasas de enfermedad invasiva —asociada fundamentalmente a meningitis— se movían entre 3,1 y 9,1 por cada 10 000 niños en ese grupo etario. 

Tras la vacunación, a partir de 2019 y aún en el contexto de la pandemia de COVID-19, las tasas en niños de uno a cuatro años descendieron a cero, y en todos los grupos de edades se mantuvieron en cerca del 1 %. 

La investigación apunta que todos los casos registrados con posterioridad correspondieron a menores no vacunados.

Gracias a la red de vigilancia centinela y la labor del laboratorio de referencia del Instituto Pedro Kourí (IPK), se ha podido constatar que la tasa de neumonía severa en niños vacunados que ingresan a terapias intensivas es de 3,14, mientras que en niños no vacunados asciende a 123,67.

Ello significa que cada niño no vacunado tiene 3,48 veces más riesgo de ingresar a una terapia intensiva.

La ciencia cubana se propone continuar dando saltos tecnológicos que permitan ir más allá de los 16 serotipos, en correspondencia con el principio que ha guiado históricamente a la biotecnología cubana, asegura el texto.

 

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