El proyecto sociocultural Hoy como Ayer la Música Cubana ha sido un espacio idóneo para el disfrute de los bailadores longevos.
| Foto: cortesía del proyecto. |
Por: Lissette Martín López
El proyecto sociocultural Hoy como Ayer la Música Cubana cumple 10 años de existencia. Su directora, Elizabeth Salas Couto, hace un balance de esta década dedicada a los bailadores longevos, quienes han encontrado en la iniciativa un espacio para el disfrute y la reivindicación de nuestra identidad musical.
¿Cómo nace la idea de Hoy como Ayer?
— Todo comenzó en 2014, cuando el programa televisivo Sitio del Arte iba a dedicar una emisión al aniversario 62 del Salón Rosado de la Tropical Benny Moré. Me pidieron que seleccionara bailadores de muchos años para entrevistarlos y reuní una muestra de 21 personas, entre 65 y 90 años, en su mayoría mujeres, que colaboraron con mucho entusiasmo.
¿Qué arrojaron esas conversaciones?
| Foto: cortesía del proyecto. |
— Las coincidencias eran enormes. Todos tenían un alto sentido de pertenencia por La Tropical, pero expresaban una gran preocupación: los domingos se habían convertido en espacios timberos muy ruidosos y ya no podían bailar otros géneros como sones, danzones o guarachas. Tampoco se programaban grupos clásicos como El Habanero, Chappottín o la Jorrín. Comenzaban muy tarde, no había condiciones para sentarse ni ofertas asequibles para ellos. Se sentían desplazados en un lugar que adoran profundamente por su historia musical.
¿Y cómo pasan de esa constatación a un proyecto estable?
— Fue entonces cuando decidimos crear un espacio que respondiera a esas necesidades. El proyecto nace el 8 de septiembre de 2016, con la intención de devolverles a esos adultos mayores un lugar donde la música tradicional cubana fuera la protagonista, donde pudieran bailar, socializar y sentirse nuevamente en casa. Cada jueves hemos logrado influir positivamente en su calidad de vida: el bienestar y la felicidad que les produce la música y el baile es indescriptible.
¿Qué beneficios concretos han observado en los participantes?
| Foto: cortesía del proyecto. |
— Son múltiples. Rememoran etapas felices de su juventud con la música de antaño, conversan, socializan y hasta se enamoran, llegando a formar parejas estables. Es hermoso ver cómo las abuelas se arreglan para los jueves, cómo se preparan con ilusión. Hemos creado un sentido de pertenencia que nos llena de orgullo.
Más allá del bienestar social, ¿cuál considera el aporte del proyecto a la cultura cubana?
— Hoy como Ayer ha contribuido modestamente a la promoción y preservación de las agrupaciones tradicionales y a la obra musical que realizan desde los formatos de septetos, conjuntos, charangas y grupos que poseen calidad y vigencia, al tiempo que son joyas de nuestra cultura, parte de nuestra identidad que nos enorgullece por su cubanía.
"Mantenerlas activas es una forma de preservar nuestra memoria musical", advirtió Salas Couto.
Diez años después, ¿cuáles son los principales retos?
— El escenario es muy complejo. La falta de energía eléctrica, el alza del precio del transporte, la gastronomía con precios que no siempre son asequibles para los abuelos, y la necesidad de lograr ingresos para mejorar los pagos a los músicos son desafíos cotidianos.
"También enfrentamos la carencia de músicos, sonidistas e instrumentos, lo que exige lograr mayor unidad entre las agrupaciones tradicionales para apoyarse y sostenerse mutuamente".
¿Cómo están trabajando para superar estas dificultades?
— Estamos impulsando la creación de un archivo musical de pistas de sonido y videoclips de los grupos tradicionales, actualizando los inventarios de la radio y la televisión. También creamos una selección musical para nuestros espectáculos que utilizan los DJ donde nos presentamos, y gestionamos la retribución a los compositores por derechos de autor.
"Además, trabajamos en la visualización en redes sociales de los eventos que desarrollamos y en mantener el archivo de evidencias con fotos y vídeos".
¿Cuentan con apoyos institucionales?
| Foto: cortesía del proyecto. |
—Ha sido vital el apoyo de empresas de representación como la Ignacio Piñeiro y la Benny Moré, y de comercializadoras como ARTEX y la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM). También buscamos incorporar a nuevos actores económicos en negocios privados. Es fundamental continuar la difusión en los medios de comunicación de las agrupaciones tradicionales, que actualmente es insuficiente o nula.
¿Qué mensaje le gustaría transmitir a quienes han hecho posible este proyecto?
— Mi gratitud es inmensa. A Dios, a los músicos tradicionales, verdaderos protagonistas que poseen una nobleza extraordinaria y se crecen ante las dificultades. A Jaime Gracián, representante del Septeto Habanero, alguien vital desde los inicios hasta nuestros días. Al Instituto Cubano de la Música, muy especialmente a Marta Bonet, Mabel y Carlos Estrada. A los medios de comunicación, a la dirección de ARTEX, al presidente Eladio Marrero y al actual presidente Eduardo Tomé, quien desde sus funciones de vicepresidente nos acompañó. A todos los directores de La Tropical que han tenido que lidiar con mis exigencias del servicio y la atención de nuestro público. A Frank Herrera, creador del logotipo de nuestra identidad y de hermosos productos de comunicación.
¿Qué significa para usted la continuidad del proyecto?
— Mientras exista un bailador, seguiremos con Hoy como Ayer, donde convergen la historia, la continuidad, la cultura, la identidad y lo tradicional. Preservamos en la memoria colectiva el tesoro de nuestra música cubana, generando alegrías a nuestro pueblo que merece respeto y felicidad.
"Porque como reza nuestro lema Ser feliz no está prohibido y mientras podamos cumplirlo, seguiremos adelante".
En video, muestra del quehacer del proyecto sociocultural Hoy como Ayer la Música Cubana:
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