Por: Liliam López Cruz
Marcados por la oscuridad, muchos jóvenes llegan al hospital psiquiátrico de La Habana con miedo y vergüenza, pero también con la esperanza de encontrar una salida al consumo de drogas.
El testimonio de uno ellos demuestra que la recuperación comienza cuando uno decide luchar por sà mismo y por quienes lo aman.
Impresiones en el siguiente audio:
Pedir ayuda no es una derrota, es el primer acto de valentÃa en la lucha contra está adicción. El camino es largo, pero la recuperación es posible y poco a poco aprendes a valorar la vida sin las drogas.
