Cien años de los Juegos Centroamericanos y del Caribe: historia, legado y sede

Logotipo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026. Foto tomada de la cuenta en Instagram del evento.

Por: Aynelis Sánchez Martínez

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe cumplen este año su centenario, una trayectoria que comenzó en 1924 con la iniciativa de la Sociedad Olímpica Mexicana y que hoy ubica a este certamen como la competición regional más antigua reconocida por el Comité Olímpico Internacional. 

El evento nació tras la actuación de México en los Juegos Olímpicos de París 1924, cuando dirigentes deportivos impulsaron una competencia polideportiva para elevar el nivel competitivo en la región.

El acta de creación fue firmada en París el 4 de julio de 1924, con el respaldo de países como Cuba y Guatemala, mientras los mexicanos Alfredo Cuéllar y Enrique Aguirre gestionaban ante el Comité Olímpico Internacional el aval internacional. La primera edición se realizó en Ciudad de México en 1926 y marcó el inicio de un calendario que, desde entonces, ha previsto celebraciones cada cuatro años.

México fue incluido pese a su ubicación en América del Norte por su vínculo cultural con Centroamérica y el Caribe, así como por sus nexos históricos con la región. Con el paso del tiempo, el certamen pasó de tres países y 269 competidores en 1926 a 37 naciones y más de cinco mil 400 atletas en la edición de Barranquilla 2018, según la página oficial del evento. 

La evolución de los Juegos Centroamericanos y del Caribe también se refleja en la ampliación de deportes y disciplinas, lo que convirtió al torneo en un espacio de mayor representación deportiva y cultural. México y Cuba se consolidaron como las delegaciones dominantes del medallero, y México se mantiene como el único país presente en todas las ediciones disputadas. 

Más allá de la competencia, el certamen enfrentó momentos de interrupción, como la postergación de la edición de 1942 debido a la Segunda Guerra Mundial. Aun así, los Juegos sostuvieron su función de encuentro regional, al reunir durante un siglo a miles de atletas que intercambiaron experiencias, costumbres e idiomas en las villas deportivas. 

Ese intercambio ayudó a fortalecer una identidad centroamericana y caribeña que también se expresa en las ceremonias de apertura y clausura, donde cada año sede exhibe música, danza, gastronomía y tradiciones populares. Además, para varios países del Caribe y Centroamérica, los Juegos se han convertido en la principal plataforma para medir el crecimiento de sus programas deportivos y descubrir nuevos talentos. 

Colí, mascota oficial de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribes de Santo Domingo 2026. Foto tomada del sitio web Colimdo.org. 

La edición del centenario se desarrollará en Santo Domingo, República Dominicana, que acoge por tercera vez el evento después de las citas de 1974 y 1986. La mascota oficial será Colí, inspirada en el barrancolí, un ave emblemática del Caribe, presentada por el Comité Organizador como símbolo de "lo auténtico, vibrante y resiliente del pueblo dominicano y caribeño". 

Desde este 24 de julio y hasta el 8 de agosto, más de cinco mil atletas de 37 países y territorios competirán en 42 disciplinas deportivas y se repartirán tres mil 244 medallas. Se trata del "cuadro más grande en toda la historia" de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en una edición que antecede a los próximos ciclos olímpicos y a los Juegos Panamericanos de Lima 2027. 

La elección de Santo Domingo también tiene una carga simbólica, por ser la primera ciudad fundada en América y por representar el punto de encuentro histórico entre regiones, culturas y tradiciones. A 100 años de su creación, los Juegos Centroamericanos y del Caribe mantienen su papel como referente deportivo y como espacio de integración regional.

Fuente: Sitio web TeleSur

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