26 de julio sigue siendo Cuba

Foto tomada de la red social X.

Por: Liliam López Cruz

En las calles de Santiago de Cuba y Bayamo, un grupo de jóvenes armados de sueños y valentía decidió desafiar la dictadura de Fulgencio Batista. 

No eran soldados profesionales, eran estudiantes, obreros, campesinos… muchachos que llevaban en el pecho la fe en un futuro distinto.

El asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes no logró la victoria militar, pero sí encendió una llama que jamás se apagó. 

Aquella sangre derramada se convirtió en bandera y el eco de los disparos se transformó en himno de rebeldía. 

De ese gesto nació el Movimiento 26 de Julio, que más tarde conduciría al triunfo revolucionario del primero de enero de 1959.

El 26 de julio es más que una fecha: es un recordatorio de que los sueños se defienden con coraje.

Es la herencia de una generación que se levantó contra la injusticia y nos legó la certeza de que la historia la escriben los valientes. 

Cada año, al evocar ese día, no hablamos solo de pasado: hablamos de presente y futuro. Porque el 26 de julio sigue siendo inspiración, sigue siendo Cuba. 

YER

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