| Foto: Cortesía del entrenador. |
Por: Ángel Ferrás Machado
En el capitalino municipio de Centro Habana, en la calle San Miguel entre Soledad y Aramburo, se encuentra ubicado el deteriorado gimnasio de boxeo "Los Palitos".
En esa área deportiva se han formado decenas de talentos del boxeo habanero y varios de ellos actualmente forman parte de los diferentes centros de alto rendimiento en La Habana.
La labor del entrenador Luis Pérez Duvergel trasciende por sus logros y el afán de que en algún momento se materealice la inversión prometida por parte de la Dirección Municipal de Deportes.
Así lo detalló a la emisora COCO el preparador, quien agregó el malestar que provocan las promesas que desde hace buen tiempo se realizaron en relación con una reanimación del espacio.
Al respecto, el avezado preparador, agregó: "Hoy tengo que pagar de mi bolsillo todo lo que se hace aquí. Lo hago porque deseo mantener activo el gimnasio, pues tengo a muchos talentos en formación que merecen seguimiento".
De acuerdo con el preparador, el área deportiva está desde hace varios calendarios en los planes de inversión del ente rector del deporte en la demarcación y todo se ha quedado en promesas.
Ante tal aptitud surgen las siguientes interrogantes: ¿Qué destino han tenido los recursos supuestamente asignado para esa área deportiva? ¿Acaso los resultados del entrenador y alumnos no hablan por sí solos de cuán importante y necesaria sería la inversión? Son solo dos de entre tantas preguntas que pudieran encontrar oìdos receptivos.
Además del prestigio ganado como entrenador en Centro Habana, Pérez Duvergel ha cumplido varias misiones internacionalista, también con buenos desempeños. Actualmente figura entre los técnicos del deporte de los puños en la capital cubana con mayores aportes a los centros de alto rendimiento.
Por el bien del boxeo en Centro Habana urge que las personas vinculadas al ámbito atlético con responsabilidad en la decisión tomen cartas en el asunto para encontrar una solución. Pérez Duvergel y sus discípulos merecen un espacio signo para seguir forjando medallas en el ring.