La celebración que hoy ha movilizado a millones de cubanos y cubanas, nació en La Habana
| Foto: Ricardo López Hevia/Granma |
Por: Lissette Martín López
La celebración que hoy ha movilizado millones de personas en toda las geografía nacional, nació en la Habana hace 136 años.
Un día como hoy de 1890 se celebró por primera vez el Día Internacional de los Trabajadores. La historia de esta fecha en la isla se remonta a cuando aún éramos colonia española.
Aquel 1° de mayo unos tres mil obreros del Círculo de Trabajadores de La Habana desafiaron al régimen colonial con una marcha que partió del entonces Campo de Marte —hoy Parque de la Fraternidad— y recorrió calles como Galiano y San Rafael hasta llegar al Skating Ring, en Consulado y Virtudes. Aquella acción clandestina, inspirada en los Mártires de Chicago y en la convocatoria del Congreso de la II Internacional celebrado en París, fue reprimida con dureza: las autoridades declararon estado de guerra y prohibieron los desfiles hasta 1902.
Las demandas de tabaqueros y tipógrafos coincidían con las del movimiento obrero internacional: la jornada laboral de ocho horas, el reconocimiento de derechos sindicales y el fin de la explotación. Se trató de un acto pionero en América Latina, que vinculó las luchas locales con las globales y abrió el camino para el sindicalismo en la nación.
Con el paso de las décadas, la fecha adquirió nuevos significados. En 1925, bajo la dictadura de Gerardo Machado, Julio Antonio Mella y Carlos Baliño encabezaron una protesta antimperialista. En 1939, la recién fundada Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) organizó el primer desfile institucional con un pliego de demandas. Y entre 1947 y 1958, la corrupción de líderes como Eusebio Mujal obligó a los trabajadores auténticos a marchar en la clandestinidad.
Tras el triunfo revolucionario de 1959, el Primero de Mayo dejó de ser una jornada de reclamos para convertirse en un plebiscito popular de respaldo al sistema político y de defensa de los derechos conquistados frente al bloqueo económico. Como expresó Fidel Castro en 1960, “el primero de Mayo debe ser el día de todo el pueblo”.
Hoy, obreros, campesinos, científicos y estudiantes se movilizan en la mayor concentración nacional, reafirmando unidad, resistencia y compromiso con la obra colectiva de la nación.