| Los indicadores de asistencia en el centro docente se mantienen por encima del 94 por ciento. Foto: enviada por la autora. |
Por: María Karla Fernández Mustelier
Mientras Cuba enfrenta un complejo escenario de limitaciones en el suministro eléctrico, el sistema educativo cubano no se detiene. En la institución educativa secundaria básica urbana Manuel Bisbé Alberni, del municipio Playa, directivos, docentes y estudiantes han convertido la adversidad en oportunidad pedagógica mediante reajustes curriculares que garantizan la continuidad del proceso formativo.
"No podíamos permitir que los apagones detuvieran las clases", afirma con determinación María Valentina Oliver Ferrán, directora del centro. "Desde el Ministerio de Educación recibimos orientaciones claras para priorizar contenidos esenciales, redistribuir horarios y aprovechar al máximo cada hora de fluido eléctrico".
El plan, implementado desde el inicio de la contingencia, incluye la concentración de asignaturas que requieren mayor atención por la complejidad del contenido, así como el diagnóstico de cada estudiante para la realización de repasos, según las dificultades que presenten por asignaturas.
Rodrigo González Pérez, alumno de noveno grado, explica cómo se han ajustado los procesos docentes: "Antes teníamos clase durante todo el día, pero debido a la situación energética se reajustaron las actividades escolares, dándole prioridad a las asignaturas más complejas como Matemáticas, Física, Español e Historia. Por las tardes no tenemos clases, pero realizamos actividades complementarias como trabajo socialmente útil".
| Los estudiantes destacan que el horario fue reajustado. Foto: enviada por la autora. |
Su compañera Lucía Martín Córdoba, de octavo grado, destaca otra estrategia: "Nos reajustaron el horario a una sola sección en la mañana, entramos a las 08:00 (hora local) y salimos a las 12:30 (hora local).
La directora añade que se han rediseñado las tareas extraclases: "El trabajo independiente ahora incluye guías de estudio que el estudiante puede resolver en casa".
A pesar del contexto, los indicadores de asistencia se mantienen por encima del 94 por ciento y las evaluaciones sistemáticas reflejan que el nivel de aprovechamiento no ha descendido significativamente. "Esto es posible gracias a la dedicación del claustro y a la comprensión de las familias" subraya Pérez. "Hemos aprendido a ser más flexibles sin bajar la calidad".
| Biblioteca de la institución escolar. Foto: enviada por la autora. |
| Los alumnos realizan actividades complementarias. Foto: enviada por la autora. |
| Vista del teatro de la escuela. Foto: enviada por la autora. |
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