| Para Marian el ajedrez, es más que un juego. Foto: De la autora |
Por: Liliam López Cruz
En un hogar sencillo del reparto Antonio Guiteras en Habana del Este, la adolescente Marian Velázquez Saldiñar de 12 años de edad, es ejemplo de voluntad y talento único.
Cada tarde de viernes, espera un nuevo encuentro con el tablero de ajedrez. No usa las manos para mover la torre ni la reina: son sus pies los que, con una delicadeza sorprendente, desplazan cada pieza.
Su mirada fija en el juego, intensa y serena, hacen de cada movimiento un acto de concentración, presicion y seguridad.
Frente a ella, su profesor Denis Olduñer Echarte guía la partida, quién no solo enseña estrategias, sino también confianza y disciplina.
Sus palabras son aliento, sus gestos son apoyo. Entre ambos se teje una complicidad que convierte cada jugada en una lección de vida.
Para Marian el ajedrez, es más que un juego: es un espacio de libertad, capaz de transformar la adversidad en fuerza creadora. Allí no hay barreras físicas, solo la inteligencia, la paciencia y la superación personal.
Impresiones de Marian y Denis en los siguientes audios: