Por: Lien Martí
La Habana fue escenario este 24 de marzo de la conmemoración del Día Mundial de la Tuberculosis, bajo el lema de 2026: “Podemos poner fin a la TB: impulsados por la atención primaria de salud, la innovación y comunidades comprometidas”. La jornada reunió a profesionales de la salud, estudiantes y representantes comunitarios en actividades educativas y científicas que resaltaron la importancia de mantener la vigilancia frente a esta enfermedad.
En el contexto regional, la tuberculosis continúa siendo un desafío sanitario con una incidencia promedio de 30 casos por cada 100.000 habitantes en las Américas, según datos de la Organización Panamericana de la Salud. Sin embargo, Cuba exhibe cifras notablemente inferiores: alrededor de 7 casos por cada 100.000 habitantes, lo que la coloca entre los países con menor carga de la enfermedad en Latinoamérica. Este resultado se atribuye a la fortaleza del sistema de atención primaria, la cobertura universal y los programas de pesquisa activa en comunidades y centros laborales.
Durante la celebración, especialistas subrayaron la necesidad de reforzar la detección temprana, especialmente en niños y grupos vulnerables como personas privadas de libertad, pacientes con VIH y adultos mayores. También se destacó la importancia de la innovación en diagnósticos y tratamientos, así como la participación activa de las comunidades en la prevención y el seguimiento de los casos.
Aunque los indicadores nacionales son alentadores, las autoridades sanitarias advirtieron sobre retos persistentes, como la resistencia a medicamentos y el impacto de la migración regional en la transmisión de la enfermedad. En este sentido, el lema de este año busca movilizar esfuerzos colectivos para alcanzar la meta global de eliminar la tuberculosis como problema de salud pública antes de 2030.
La conmemoración en La Habana reafirma que la lucha contra la tuberculosis no se limita a cifras, sino que depende de la integración entre ciencia, atención primaria y compromiso comunitario, pilares que han permitido a Cuba mantenerse como referente en la región.