Por: María Karla Fernández Mustelier
En un paso decisivo hacia la modernización de nuestro sistema electroenergético nacional, La Habana se convierte en escenario de un avance tecnológico de primer orden.
Especialistas de la industria eléctrica trabajan a toda máquina en el montaje de las nuevas baterías de gran escala conocidas como BES (Battery Energy Storage, por sus siglas en inglés).
Como parte de la estrategia del país para incrementar la generación con fuentes renovables, la instalación de parques solares fotovoltaicos ha sido una prioridad. Sin embargo, la intermitencia propia de la energía solar plantea retos técnicos en la estabilidad de la red.
Es aquí donde estas baterías juegan un papel fundamental: actuarán como un pulmón energético, absorbiendo y liberando electricidad de manera instantánea para corregir las variaciones de frecuencia y evitar fluctuaciones bruscas que puedan afectar el servicio.
Ismael Moya, director adjunto de la Empresa de Construcciones de la Industria Eléctrica, nos ofreció detalles sobre el desarrollo de esta obra, destacando el compromiso de los trabajadores del sector para cumplir los cronogramas y poner en funcionamiento estos equipos, que sin duda fortalecerán la capacidad de respuesta del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Los especialistas coinciden en que la incorporación de baterías a gran escala es un paso estratégico. No solo permiten una integración más segura y eficiente de las energías renovables, sino que aportan una flexibilidad operativa sin precedentes a nuestros sistemas de control.
Esto significa optimizar al máximo cada rayo de sol captado por los paneles, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y avanzando firmemente hacia la sostenibilidad.
Con obras como esta, la capital y todo el país se preparan para dar un salto cualitativo en la gestión de la energía, reafirmando que el camino hacia la soberanía energética se construye con innovación, ciencia y la dedicación de nuestros trabajadores.
