Por: MarÃa Karla Fernández Mustelier.
En medio de un contexto marcado por el recrudecimiento del bloqueo y las consabidas dificultades logÃsticas, la Empresa Municipal de Comunales de Centro Habana no detiene su estrategia de higienización. Hombres y mujeres de este colectivo redoblan diariamente su jornada, conscientes de que la batalla por la limpieza de nuestras calles es también una batalla por la salud del barrio.
Cierto es que la asignación de combustible apenas 600 litros diarios, recibidos en horarios quebrados resulta insuficiente ante el volumen de desechos que genera esta céntrica demarcación. Sin embargo la empresa de comunales han tejido alianzas con la Mipyme “El Lugar”, que sanea el Consejo Popular Pueblo Nuevo, y han articulado las cuatro Zonas de Defensa: Colón, Dragones, Los Sitios y Cayo Hueso. A ello se suman el apoyo incondicional de las FAR y Comunales Provincial, que cubren las avenidas principales, y el equipamiento técnico contratado, pese a las roturas y la escasez de piezas de repuesto que entorpecen la marcha.
Pero no basta con el esfuerzo institucional. La población debe ser responsable de no quemar los desechos. A pesar de la fetidez que provoca la acumulación, prender fuego a la basura no es solución ya que esos incendios han averiado contenedores, dañado la construcción de viviendas y entidades, y elevado el riesgo de explosión en las redes de gas manufacturado, sin contar el grave daño medioambiental y los perjuicios a la salud de todos.