| Foto: María Karla Fernández |
Por: Lenay Barceló
La Habana es una ciudad con una magia tal que por mucho que quieran minimizarla es imposible. En medio de la compleja situación que aqueja al país los cubanos y en especial los habaneros seguimos adelante.
En Plaza de la Revolución, por ejemplo, transcurre la semana de la cultura con ferias, actividades para niños, talleres, música y otras opciones.
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Por otra parte, en Centro Habana, las avenidas se muestran serenas. El tránsito fluye sin sobresaltos, los vecinos conversan en las esquinas y los niños juegan con confianza bajo la mirada atenta de sus familias.
| Foto: María Karla Fernández |
La limpieza de los espacios de sano esparcimiento después de una jornada de trabajo voluntario y el orden en la vida cotidiana refuerzan esa sensación de sosiego.
Así, aún en momentos complejos, los habaneros no se amilanan, por el contrario, le ponen esperanza y alegría a la vida, un sábado cualquiera.
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