Control popular en Playa, experiencias y desafíos


Por: Lien Martí 

En el municipio Playa, el Poder Popular busca fortalecer los mecanismos de participación ciudadana y de control sobre los servicios básicos. Más allá de los discursos, lo que se observa en la práctica es un esfuerzo por acercar las decisiones y la supervisión a la vida cotidiana de los vecinos, aunque no siempre con resultados uniformes.

En el Consejo Popular Ampliación de Almendares, por ejemplo, se han realizado acciones de control sobre las panaderías y puntos de venta de alimentos. Los delegados y vecinos han organizado inspecciones para comprobar el peso y la calidad del pan, y han señalado irregularidades cuando estas se han detectado. 

En algunos casos, las denuncias han permitido corregir problemas, pero también se reconoce que persisten dificultades relacionadas con la disciplina laboral y la disponibilidad de insumos.

La venta de alimentos es otro espacio donde la comunidad ha intervenido. Los pobladores han planteado inquietudes sobre precios y distribución, y aunque las autoridades locales han respondido en varias ocasiones, no siempre se logra una solución definitiva. 

Este proceso refleja tanto la importancia del control popular como sus limitaciones ya que la participación ciudadana puede señalar los problemas, pero resolverlos depende de factores más amplios, como la gestión de recursos y la organización de los servicios.

Un ejemplo adicional de este ejercicio de control se dio en la visita a la base de triciclos taxis ubicada en 86 y 11. Allí se constató que parte del parque se encuentra paralizado por falta de piezas de repuesto, lo que limita la disponibilidad del servicio. 

Llamó la atención que la unidad no cuenta con un sistema de carga fotovoltaica, y que varios medios permanecen detenidos debido a la situación electroenergética que impide completar los ciclos de carga en el tiempo necesario. 

Durante el intercambio con los choferes y directivos se subrayó la obligatoriedad de ajustarse a las tarifas vigentes y de mantener las rutas establecidas, como parte del compromiso con la comunidad y la disciplina en el servicio.

El impacto de estas experiencias es mixto. Por un lado, los vecinos sienten que tienen un espacio para expresar sus preocupaciones y que sus opiniones son tomadas en cuenta. Por otro, la persistencia de dificultades muestra que el control popular es un mecanismo necesario pero insuficiente si no se acompaña de una gestión más eficiente y estable. 

En ese sentido, el caso de Ampliación de Almendares, junto con la visita a la base de triciclos taxis, ilustra cómo la práctica del Poder Popular en Playa avanza, pero también enfrenta retos que aún están por superar.

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