| A 67 años el espÃritu de aquel enero no es un recuerdo estático. Foto: De la autora. |
Por: MarÃa Karla Fernández Mustelier
Como hace exactamente 67 años, cuando el sol de la libertad comenzó a brillar con fuerza definitiva sobre el horizonte de la Patria, la Caravana de la Victoria hizo su entrada triunfal en la capital, la cual reeditara el recorrido realizado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el Ejército Rebelde el 8 de enero de 1959. El municipio de Cotorro, puerta histórica del hecho, se convirtió una vez más en el epicentro del fervor revolucionario y la continuidad generacional.
En horas de la mañana, el rugir de los motores y el ondear de las banderas del 26 de Julio anunciaron la llegada de los caravanistas. En esta ocasión, la columna estuvo integrada mayoritariamente por jóvenes destacados, estudiantes y trabajadores, quienes recibieron el relevo de manos de los combatientes cumpliendo asà el sagrado rito de lealtad a la historia.
"Sentimos el mismo estremecimiento que nuestros abuelos. Entrar por el Cotorro no es solo un recorrido geográfico, es entrar en la responsabilidad de mantener viva la llama de enero", expresó Lianet Padrón, joven maestra.
Cervecera Guido Pérez: Los trabajadores de esta emblemática industria se sumaron al júbilo, recordando el paso de Fidel en 1959.
En un momento de alta sensibilidad, veteranos de la Sierra Maestra y de Playa Girón abrazaron a los jóvenes caravanistas, simbolizando el traspaso de la antorcha revolucionaria.
Tras recorrer varios municipios de la capital, la Caravana hizo un alto frente al Instituto de Información y Comunicación Social, donde se realizó un breve acto polÃtico cultural. A continuación del emotivo encuentro los jóvenes y combatientes que integran la expedición conmemorativa, junto a la Caravana continuaron su avance indetenible hacia su destino final, como aquel 8 de enero fundacional, en la Ciudad Escolar Libertad, donde las máximas autoridades del paÃs y el pueblo habanero sellaron esta jornada de reafirmación socialista.
A 67 años el espÃritu de aquel enero no es un recuerdo estático, sino una fuerza viva que recorre las calles de La Habana. En el año del centenario de Fidel no podÃa ser de otra forma, mucho menos en las actuales circunstancias que vive el mundo, donde Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha decidido violar toda democracia, al secuestrar a Nicolás Maduro, presidente de la hermana República de Venezuela.