Por: María Karla Fernández Mustelier
La noticia difundida en la red social Truth Social confirma una nueva escalada en la política de saqueo y dominación que Estados Unidos pretende imponer sobre América Latina. El presidente Donald Trump anunció la orden de un bloqueo naval total contra Venezuela, con el declarado propósito de apoderarse de sus recursos naturales, en particular el petróleo, bajo el argumento de que estos “deben ser devueltos a los Estados Unidos”.
El comunicado, cargado de acusaciones contra el gobierno legítimo de Nicolás Maduro, lo califica como “organización terrorista extranjera” y justifica la presencia de “la mayor armada jamás reunida en la historia de Sudamérica” para cercar al país. Se trata de un discurso que criminaliza a toda una nación y busca legitimar la intervención militar y económica, en abierta violación de la soberanía y del derecho internacional.
Este paso recuerda los métodos coloniales de despojo y rapiña, ahora revestidos de un lenguaje de “seguridad nacional”. El bloqueo naval, de concretarse, afectaría no solo a Venezuela sino también al comercio regional, poniendo en riesgo la estabilidad energética y económica de América Latina.
La escalada adquirió una nueva dimensión internacional con la incautación del petróleo Chino, lo que desmonta la narrativa estadounidense y revela la naturaleza arbitraria de sus acciones.
La ofensiva contra Venezuela se inscribe en la misma lógica de presión que durante décadas ha golpeado a Cuba: sanciones, bloqueos y campañas de descrédito que buscan doblegar la resistencia de pueblos soberanos. Frente a ello, la respuesta histórica ha sido la unidad, la solidaridad y la defensa de la autodeterminación.
Hoy, más que nunca, se impone denunciar ante la comunidad internacional esta política de rapiña y reafirmar que los recursos naturales de nuestros pueblos no son botín de guerra, sino patrimonio legítimo para su desarrollo y bienestar. Venezuela no está sola, la dignidad de los pueblos latinoamericanos se mantiene firme frente a la prepotencia imperial.
