sábado, 28 de mayo de 2016

Nuevos hallazgos arqueológicos en Cuba


De izquierda a derecha Vladimir Otero, Carlos A. García, Reinaldo Guerrero, Roger Arrazcaeta,
Osvaldo Jiménez y Alejandro Florencia. Fotos: Alejandro Florencia

Autor: Alejandro Florencia Mateo

Durante la filmación de uno de los capítulos de la serie documental S.O.S. Arte Rupestre, que dirige el realizador Carlos Andrés García Rodríguez, en coordinación con el Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de La Habana y el Grupo Espeleológico Alejandría de la provincia Mayabeque, fueron halladas nuevas pictografías, restos de cerámica acordelada y de fragmentos de sílex en la Cueva de Los Perros Jíbaros, ubicada en el municipio Catalina de Güines.


Según dio a conocer Roger Arrazcaeta Delgado, director del Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la Ciudad, las primeras observaciones pictográficas de esta cueva las reportaron los miembros del Grupo Espeleológico Alejandría: Reinaldo Guerrero Guerrero y Georgina Mantilla Pereira, durante el I Taller de Arte Rupestre realizado en la Sala Varona de la Universidad de La Habana en el año 2002.

En ese momento notificaron 14 pictografías, encontrándose 13 de ellas en el salón de las Pictografías y una en el salón de la Claraboya.

El arqueólogo Arrazcaeta señala que en esta última expedición, efectuada a finales del mes de febrero del 2016, tuvo el propósito de filmografiar estas pictografías, con el objetivo de crear un archivo documental científico.

No obstante, las condiciones técnicas permitieron encontrar nuevas pictografías, dos de ellas de color rojo, que probablemente fueron plasmadas con un material tintóreo extraído de hematita, una de ellas localizada en el Salón de las Pictografías, figurando una forma geométrica muy semejante a una escritura que se encuentra en la Cueva Ayua, cercana a este lugar.

La otra se localizó en el Salón de la Claraboya, conformada simétricamente por líneas pequeñas y paralelas entre sí, dispuestas verticalmente sobre su soporte rocoso, el resto de estas de color negro se ubican en el Salón de la Claraboya, tres de diseño geométrico y una cuarta con un rostro antropomorfo.

Asimismo, a nivel de superficie de la tierra, en el Salón de la Claraboya se destacan cuatro fragmentos de vasija de cerámica de pequeño tamaño, elaboradas mediante la técnica de acordelado o de rollo, que por su proceso de fabricación pudieran corresponder a aborígenes protoagrícolas o apropiadores tardíos, junto a estas cerámicas se halló una gruesa laja de sílex con huellas de su uso en los bordes filosos, que posiblemente prueba su empleo como cuchillo de desollar y cortar carne, por la cantidad de restos óseos encontrados de jutías.

Por último se localizó en el Salón de las Pictografías un fogón con restos de alimentos, como  huesos de jutía y de muelas de cangrejos de río, posiblemente de la época en que los aborígenes habitaron la cueva.

Entre los integrantes del grupo se encontraban el master en Ciencias Reinaldo Guerrero Guerrero, presidente del Comité Espeleológico de Mayabeque y del grupo Alejandría; Osvaldo Jiménez Vázquez, zooarqueólogo perteneciente al Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de La Habana; Vladimir Otero Collazo, espeleólogo y especialista en fotografía subterránea; y Carlos Andrés García Rodríguez, realizador de la serie S.O.S. Arte Rupestre y coordinador del proyecto científico cultural Arcano Aborigen.


Osvaldo recolectando huesos.


Nueva pictografía encontrada en la Cueva Perros Jíbaros.

Guerrero y Carlos estudiando el plano de la cueva.

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