martes, 3 de mayo de 2016

Nuevo centro de Orientación y Diagnóstico en la Habana del Este

La licenciada Mirian Coello Noa es la psicopedagoga de la escuela.
Foto: Teresa Valenzuela
Autora: Teresa Valenzuela

Recientemente se creó en la escuela primaria Máximo Gómez, de Alamar, en la Habana del Este, un nuevo Centro de Orientación y Diagnóstico Municipal.

A la nueva institución acuden menores con problemas emocionales, afectivos y del aprendizaje que requieran orientaciones específicas de especialistas como equipos multidisciplinarios, entre estos psicólogos, psicopedagogos, logopedas, pedagogos y trabajadores sociales.


Los servicios básicos de los centros de orientación y diagnóstico son el tratamiento directo que es aquel que brinda el especialista; la investigación, que es un proceso de profundización multidisciplinario e interdisciplinario, realizado a los casos que necesiten de los servicios de la educación especial.

Esos estudios constituyen métodos científicos que posibilitan el diseño de acciones de carácter preventivo e interventivo para transformar contextos, modos de actuación de docentes, familias y comunidad y así lograr un mejor desarrollo integral de los educandos.

Un hermoso edificio lo acogió. En este comparten el quehacer diario el Centro de Diagnóstico, al que acuden aquellos niños del territorio que les preocupe por su forma de actuar tanto a la familia como a los docentes de las diferentes enseñanzas, y la mencionada escuela primaria, construida en el año 2000, que cuenta con dos plantas y tiene una matrícula de 263 alumnos desde el grado preescolar hasta el sexto.

La licenciada Mirian Coello Noa es la psicopedagoga de la escuela que está ubicada a la entrada del capitalino reparto de Alamar.

Explicó que la labor preventiva comienza desde que el alumno llega al  centro. “Si no lo hace de forma correcta se habla con él para alertarlo de la importancia que tiene su participación desde que comienzan las actividades. En el caso de que se repita la falta, se habla con los padres”.

Agregó que en aula se está al tanto de las actitudes de los estudiantes y cuando sucede un hecho incorrecto se le llama la atención para que no se repita, y también se cita a la familia para que conozca del suceso, y enseñarles cómo debe ser el comportamiento del pequeño en la escuela y fuera de esta.

Dijo que igualmente existe una preocupación de su conducta en la comunidad que, en ocasiones, no contribuye a lograr este objetivo.


A modo de resumen la maestra manifestó que en el trabajo preventivo deben de participar todos los factores, con el objetivo de formar un escolar educado, que al finalizar la escuela primaria sea ejemplo de buen comportamiento, y muestre a todos buenos modales y valores humanistas y patrióticos.

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