jueves, 5 de mayo de 2016

Lázaro Expósito Canto, “¡El mío!”


Momentos de la entrega del título de Héroe del Trabajo a Lázaro Expósito Canto,
por parte del Presidente cubano, Raúl Castro. Foto: César A. Rodríguez/Trabajadores
Autor: Jorge Rodríguez Hernández *

En los barrios de la Cuba profunda, en particular aquellos donde por lo general habitan las personas más humildes, cuando alguien del entorno satisface las expectativas de cualquier conciudadano por su don de gente, éste suele decir eufórico y enfático: ¡tú eres el mío!

Santiago de Cuba, provincia del oriente del país, segunda más poblada de la Isla después de La Habana, a la cual secunda en importancia económica, tiene el privilegio de contar con un primer secretario del Partido Comunista de Cuba, que muchos en ese emblemático e histórico terruño lo consideran ¡el mío! Lo han hecho parte de su patrimonio personal y familiar. Hablan de él como si lo hicieran del vecino más próximo.

Pero esa apropiación por parte de la llamada tierra indómita, tiene su cola, en el buen sentido de la palabra. En la provincia Granma, igualmente ubicada en la región oriental de la mayor de las Antillas, y donde este hombre acumuló méritos y resultados, se le admira y quiere, porque es de los imprescindibles, de esos que luchan toda la vida.

El laboreo de este cubano, con probada vocación de servicio, ha devenido leyenda y está presente en no pocas historias de vida, las cuales han recorrido el país de boca en boca, ganándole merecida reputación a lo largo y ancho de todo el archipiélago. Él es de esos paradigmas que la nación necesita para movilizar voluntades, para alcanzar la tan ansiada prosperidad y sostenibilidad socialistas.

El huracán Sandy, que el 24 de octubre de 2012 devastó Santiago de Cuba, cuyos habitantes vivieron ese día ‘’la noche más larga’’, a decir de un cronista de aquella embestida de la naturaleza, puso a prueba la capacidad de este genuino líder de estirpe popular.

Como olvidar aquellas palabras suyas en Tele Turquino, realmente conmovedoras, antes del paso del meteoro: ‘’Yo le pido a mis compatriotas santiagueros, a mis compañeros de combate, a mi pueblo, le pido que tienen que cuidar su vida, y lo tienen que hacer teniendo percepción de que el peligro es real, muy real, porque el fenómeno que se nos avecina es muy grave, muy fuerte’’.

Después de la tragedia, este hombre creció aún más junto a su gente. Las cifras resultan reveladoras de los daños causados por el huracán: 171 mil 380 viviendas afectadas, de las cuales 15 mil 889 fueron destruidas totalmente. La agricultura sufrió pérdidas cuantiosas y miles de hectáreas de cultivos permanentes fueron arrasadas, mientras que la infraestructura eléctrica y de las comunicaciones tampoco escaparon a la furia de Sandy, cuyo paso por Santiago de Cuba duró tres horas, suficientes para ganar el epíteto del leñador.

La recuperación de esa provincia es un hecho tangible a la vista de cualquier forastero medianamente informado sobre el desastre ocurrido en aquella geografía. El liderazgo de Lázaro Fernando Expósito Canto influyó decisivamente en la realización de esa hazaña individual y colectiva, la que con justificado orgullo muestran los santiagueros.

Cuando este primero de mayo de 2016, Día Internacional de los Trabajadores, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, colocó sobre el pecho de Expósito el título de Héroe del Trabajo de la República de Cuba, santiagueros, granmenses y cubanos, se aunaron en un haz de voces y sentimientos compartidos, al exclamar a viva voz: ¡ese es el mío! Felicidades, Expósito. Excúseme, si con estas líneas, escritas desde el corazón, lacero su proverbial modestia.


Lázaro Expósito Canto, primer secretario del Partido Comunista de Cuba
en Santiago de Cuba. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ACN

*Periodista e investigador, especializado en temas económicos, y vicepresidente de Comunicación e Información del Consejo Ejecutivo Provincial de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (Anec) en La Habana.

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