lunes, 4 de abril de 2016

Mirada cristiano ortodoxa desde La Habana



Foto: Archivo Radio COCO
Autora: Caridad Labrada Curbelo

Con una mirada dirigida al ancho mar, como si quisiera acortar la distancia entre naciones lejanas, la ubicación de la Catedral Ortodoxa Rusa Nuestra Señora de Kazán en el Centro Histórico de la ciudad de La Habana simboliza las relaciones de amistad y solidaridad cubano-rusas.


Desde su consagración en octubre de 2008, cinco cúpulas doradas se alzan vigorosas para tocar el firmamento, a la manera de una edificación de estilo bizantino que invita a quienes transitan por la Avenida del Puerto a visitar la primera institución religiosa de su tipo en Latinoamérica y edificada en la Habana patrimonial.

Se trata de un precioso monumento a la arquitectura inscrita dentro del arte bizantino, abarcador del lejano tiempo iniciado en el siglo IV y al que pone fin abruptamente la caída de Constantinopla, en manos de los turcos otomanos en 1453, ya en el siglo XV.

En La Habana ecléctica confluyen diferentes movimientos arquitectónicos,  ahora enriquecidos a la antigua manera de la Iglesia Ortodoxa Rusa, de acuerdo a las características distintivas del otrora arte oficial en función de las relaciones del poder eclesiástico con el poder civil, mediante cúpulas, ladrillo como material constructivo en sustitución de la piedra, mosaicos decorativos en reemplazo de las esculturas, así como también aleros redondeados.

Los expertos en teología precisan que las cinco cúpulas representan a Jesucristo y a los cuatro evangelios (vocablo éste último traducido del griego y hebreo como el “buen mensaje o buena noticia”) contenidos en el Nuevo Testamento de la Biblia cristiana, llamados igualmente Evangelios canónicos, reconocidos como parte de la Revelación divina por las diferentes confesiones cristianas. Son conocidos con el nombre de sus supuestos autores: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

En Cuba y desde inicios del siglo XX existe una comunidad ortodoxa compuesta por emigrantes de origen griego, ruso y de otras naciones eslavas, que en 1964 obtuvo su reconocimiento legal como Asociación Cristiana Ortodoxa de Cuba, la cual se autodisolvió 14 años después, aunque en la década de los 90 los fieles se reorganizaron, bajo la atención del Patriarcado de Moscú y de Rusia.

La Iglesia Ortodoxa en la actualidad posee nueve patriarcados que incluye  a Rusia, el Ecuménico de Constantinopla, de Alejandría, Antioquía, Jerusalén, Serbia, Rumania, Bulgaria y Georgia, donde se rinden cultos caracterizados por su gran riqueza de himnos y la aceptación general del ícono como obra pictórica.

Luego de su inauguración en la nación antillana, el líder histórico de la Revolución
  dijo sobre la Catedral Ortodoxa Rusa: “La edificación en la Isla de ese templo resulta prueba irrecusable del respeto de nuestra Revolución por uno de los principios fundamentales de los derechos humanos,  en consonancia con la revolución socialista profunda y radical”.

Sin dudas, una señal más del cumplimiento milenario de ofrecer una mirada cristiano ortodoxa desde La Habana.

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