sábado, 30 de abril de 2016

Actualización operativa de lucha antidroga en Cuba



Foto: Radio Habana Cuba
Autora: Caridad Labrada Curbelo

La vigilante acción antidroga de las Tropas Guardafronteras (TGF), del Ministerio del Interior (Minint), permite asegurar hoy la defensa de los cubanos de este flagelo de la humanidad, según lo establecido en la Constitución de la República de Cuba.

De acuerdo al más reciente informe, dado a conocer a través del espacio televisivo Mesa Redonda, Cuba aseguró más de 900 kilogramos de drogas por recalo en 2015, y en ese mismo período fueron capturados por fuerzas de las TGF, tres extranjeros que portaban estupefacientes para su introducción ilícita al territorio.

La Dirección Nacional Antidrogas (DNA), del Minint, confirma la voluntad política y gubernamental de hacerle frente a esa situación, por lo que Cuba se adhiere además a los acuerdos internacionales suscritos a través de la Operación Antidroga, con 46 países e intercambio operacional con otras 69 naciones.  

Sobre el particular el coronel Juan Carlos Poey, jefe de la DNA, precisó que del total de 906.15 kilogramos de drogas, el 72 por ciento de lo incautado en el país durante el pasado año correspondió en su mayoría a la marihuana (700.39 kilogramos), mientras el resto fue de cocaína (181.76 kilogramos) y aceite de hachís (24,0 kilogramos).

La información hecha pública para alertar a los más de 11 millones de habitantes de la mayor isla del Caribe, también abundó acerca de la ocupación de plantas y semillas de marihuana, así como de 178 lugares de ese cultivo.

Aspectos importantes tratados en el espacio estelar de la Televisión Cubana llaman la atención sobre la consolidación de valores, desde la formación responsable que comienza con la familia, continúa con la educación en los centros docente-educativos y se perfecciona en la vida cotidiana que involucra a la comunidad cercana y a todos los miembros de la sociedad.   

Trascendental es el llamado de mayor percepción de riesgo hacia el consumo de las llamadas drogas blandas o porteras (alcohol y tabaco) que desde su comienzo en edades tempranas invita a caer en otras adicciones con consecuencias lamentables superiores.

Numerosas investigaciones sociales, realizadas por instituciones adscritas a la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC), refieren la necesaria colaboración de padres, abuelos y maestros como los principales promotores de una vida sana, alejada de las sustancias nocivas y pendiente de los valores inculcados a los adolescentes, entre los grupos humanos por edad, de mayor complejidad.

Yuniasky Crespo, primera secretaria de la UJC, precisó que de acuerdo a esos estudios, entre los 11 y 13 años de edad comienza el consumo del tabaco, y  el 70 por ciento de los ingresos percibidos por los jóvenes lo destinan a la compra de cigarrillos y alcohol.

El enfoque de la prevención del consumo de estupefacientes, igualmente fue abordado por la ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez, al enfatizar la renovada estrategia del sistema educativo cubano, desde la enseñanza primaria y secundaria, para evitar manifestaciones de este tipo.

Las investigaciones -explicó- atribuyen mayor incidencia en los educandos que proceden de las familias de un nivel socioeconómico entre medio y alto.

Cuba cuenta con una legislación que asegura y da cobertura legal a estas conductas, además de contemplarse en el Código Penal severas sanciones para quienes cometen el delito de tráfico y otras actividades asociadas, sentenció María Esther Reus, ministra de Justicia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario