lunes, 21 de marzo de 2016

Barack Obama en La Habana patrimonial



Momentos del recorrido de Barack Obama por la Habana Vieja.
Foto: Ismael Francisco/Cubadebate
Autora: Caridad Labrada Curbelo

Aunque el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba es el más importante freno para el desarrollo social y económico de la Isla, lo cierto es que la visita del 20 al 22 de marzo presente del presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, genera expectativas en el hospitalario pueblo de la isla.


Una vez más, el sentido del humor criollo y sobre todo el optimismo cubano ha generado opiniones, más esfuerzo y voluntad para recibir al primer mandatario norteamericano en 88 años, por lo que las generaciones que conviven hoy en La Habana lo recibieron de acuerdo a la generosa costumbre de darle la bienvenida a quienes visitan la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Como pacificadores y colaboradores de expandir el más genuino sentimiento de amor solidario, las autoridades del Gobierno popular y la ciudadanía en pleno prepararon el escenario para el encuentro devenido momento histórico, con la seguridad de que el Presidente y su amplia comitiva se sintieran muy a gusto en la llamada capital del Caribe insular.

Al ultimar los detalles, un ambiente acogedor infunde esperanza en el estrechamiento de relaciones diplomáticas, a pesar de las grandes diferencias que deberán asumirse sobre la base del respeto mutuo, en materia de sistemas políticos, democracia, derechos humanos, aplicación de leyes internacionales y fundamentalmente, en el reconocimiento mutuo de soberanía nacional, deberes y derechos para preservar la paz.    

Lugares emblemáticos como el Gran Teatro Alicia Alonso, el Paseo del Prado y la Catedral de La Habana ya lucen el esplendor de la inversión millonaria destinada al propósito social que enaltece a la Revolución Cubana, donde no existe distinción de raza, género, credo, ni posición de clase que impida disfrutar de las instituciones culturales, de educación, religiosas y de salud dispuestas para beneficio colectivo. 

Por ejemplo, la invitación a Barack Obama presenta a un Gran Teatro, de impresionante arquitectura que luego de tres años de restauración capital muestra la magnificencia otrora dada a principios del siglo XIX como edificación destinada, primero a ser sede del Centro Gallego de La Habana, para después adoptar sus funciones como Gran Teatro Nacional, Teatro Estrada Palma, Teatro García Lorca y Gran Teatro de La Habana.

La renovación de las piezas de mármol de carrara, pulimento de pisos y  adecuación general de la institución cultural propicia una estancia feliz, a partir del confort de sus salas para el disfrute de las artes escénicas y audiovisuales, música y galería de artes plásticas, concebido como el más auténtico sitio de  tradición operística, danzaría, musical y dramática de Latinoamérica.

Detalles históricos lo establecen como Teatro Tacón a finales de la década de 1830, luego rebautizado en septiembre de 2015 con el nombre de Alicia Alonso, una de las figuras indispensables de la danza clásica en el mundo y creadora del Ballet Nacional de Cuba (BNC), antecedentes que conciben la idea de un escenario propicio para la alocución pública del mandatario norteamericano en La Habana. 

A su paso por el Paseo del Prado, que sirve de límite geográfico entre los municipios de Centro Habana y Habana Vieja, la avenida tipo jardín recibió a los visitantes con el destaque de ser desde 1772 el modelo de una de los sitios más importantes de la capital y quizás de América Latina.

El lugar acompaña el dinamismo de la ciudad, gracias al diseño del arquitecto paisajista francés Jean Claude Nicolas Forestier, con predominio de árboles, bancos de mármol blanco, luminarias y leones de bronce que custodian cada extremo del camino de enormes lozas de granito.

Asimismo, la Catedral de La Habana es el templo católico de estilo barroco y corriente toscana
localizada en la parte más antigua de la urbe isleña, declarada por la Unesco en 1982 Patrimonio de la Humanidad y está bajo la advocación de la Virgen María de la Inmaculada Concepción; también funge como la Arquidiócesis de La Habana.

De esta forma, tal y como anunciara en conferencia de prensa el Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla: “La visita de Obama será una ocasión importante para identificar los nuevos pasos a dar como contribución al proceso de vínculos entre las dos naciones, siempre sobre bases de igualdad y en beneficio de los pueblos”, para lo cual se recibió con especial interés al presidente estadounidense en La Habana patrimonial.

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