viernes, 7 de noviembre de 2014

Cuba y Laos, cuatro décadas de ejemplar amistad


Laos y Cuba: 40 años de hermandad

Autor: Eduardo González García

“Los lazos que nos unen están sellados por la coincidencia, en muchos aspectos, de la lucha revolucionaria de ambas naciones, por nuestro reconocimiento y gratitud”, dice Buakeo Phunvongsay, embajador de la República Democrática Popular Lao en Cuba.

Tres bellas muchachas danzan, con movimientos tan dulces y livianos, que parece como si sus pies no tocaran el suelo, cubierto de pétales de flores.

Es la celebración cubana por el aniversario 40 de las relaciones diplomáticas entre Laos y Cuba.

El excelentísimo señor Buakeo Phunvongsay, embajador de la República Democrática Popular Lao en Cuba, sube al podio y expresa que “son relaciones de amistad, fraternidad, solidaridad y cooperación, y se incrementan, fortalecen y desarrollan cada vez más. Van mucho más de una política trazada.

“Los cubanos han ofrecido, durante todo el tiempo, un incalculable apoyo, una entrega sin límites. Fueron capaces de ayudarnos en el tiempo de la guerra; estaban en las cuevas, en Laos, compartiendo nuestra causa”. 

Laos fue ocupado por los colonialistas franceses, a finales del siglo XIX, pero los militaristas japoneses invadieron la zona, durante la Segunda Guerra Mundial, y establecieron allí su dominio.

Una vez derrotado el eje fascista, el movimiento independentista Lao Issara (Laos libre) derrocó al príncipe Savang, que ejercía el rol de gobierno títere del imperio nipón, y  creó un gobierno laosiano autónomo, en octubre de 1945.

Sin embargo, al año siguiente, Francia invadió el territorio e impuso una monarquía subordinada.

La lucha por la independencia continuó ininterrumpidamente pero, en la década de 1960, los Estados Unidos inician la guerra contra Vietnam y contra todos los movimientos populares de Indochina.

En diciembre de 1964, el gobierno norteamericano comienza la operación “Barrel Roll”, lanzando bombardeos clandestinos sobre Laos para interrumpir la Ruta Ho Chi Minh y destruir el sistema logístico de los patriotas de Vietnam del Sur. Durante esta operación  de guerra sucia, lanzan tres millones de toneladas de bombas sobre Laos, un pequeño país, con tres millones de habitantes, es decir, los yanquis arrojaron allí ¡una tonelada de bombas por cada persona!

Luego de larga y compleja lucha, el 2 de diciembre de 1975, triunfa la revolución en Laos, es abolida la monarquía y proclamada la República Popular Democrática de Laos.

Un año antes, las autoridades de los territorios liberados habían establecido relaciones formales con Cuba.

“Los lazos que nos unen —dice el embajador—, están sellados por la coincidencia, en muchos aspectos, de la lucha revolucionaria de ambas naciones, por nuestro reconocimiento y gratitud”. 

Luego, subraya el desarrollo de la colaboración en las esferas política, económica y cultural, especialmente en la educación, la salud y la acción coordinada en foros regionales e internacionales.

“Estamos unidos por la misma ideología, por una amistad histórica, porque tenemos el mismo enemigo” —sentencia el diplomático.

Durante el acto por la efeméride, Ana Teresita González Fraga, viceministra cubana de Relaciones Exteriores, subraya que Cuba le concede una alta prioridad a los especiales e históricos vínculos de amistad y hermandad entre ambos pueblos, partidos y gobiernos.

“Cuatro décadas de relaciones diplomáticas ininterrumpidas han demostrado que los lazos entre Cuba y Laos han logrado superar la prueba del tiempo” —precisa la vicetitular.
“Ambos países se ha apoyado en momentos difíciles y mantienen un respaldo recíproco en temas priorizados de la agenda internacional.

“Laos condena, de manera firme, el cruel e inhumano bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, manteniendo inalterable su solidaridad y apoyo en la lucha común por la liberación de nuestros héroes antiterroristas Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino”.

A la celebración del aniversario 40 de las relaciones entre Cuba y Laos asisten, entre otras personalidades, Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, José Ramón Balaguer Cabrera, jefe del departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y embajadores de varios países asiáticos.

La bella música y la elegante danza amenizan la tarde.

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